Exfoliación profunda pero sumamente delicada, ideal para las pieles más sensibles o reactivas que no toleran los ácidos fuertes. Utilizamos enzimas naturales derivadas de frutas que disuelven con suavidad las uniones de las células muertas sin agredir ni alterar en absoluto la barrera protectora cutánea.
Este delicado proceso limpia minuciosamente los poros, mejora la textura áspera y aporta una intensa claridad al rostro apagado de forma inmediata. Disfruta de una renovación cutánea segura, confortable y totalmente libre de rojeces, que dejará tu cutis perfectamente liso, fresco, profundamente oxigenado y radiante.